Muchas bendiciones

Saludos a todos los que fielmente siguen esta página. Debido a una mudanza, no habrá nuevas historias durante el mes de enero.

LA PERLITA volverá en el mes de febrero. cuando ya esté instalada en mi nuevo hogar. Te deseo ricas bendiciones de Dios.

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Con la maestra Pilar Cabrera y su hija Mildred cuando visitamos
la iglesia Casa de Oración en Springfield, Missouri.

Pilar es la autora del material «Un corazón misionero», que puedes encontrar en hermanamargarita.com.

Mensaje de Navidad

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Para leer historias de Navidad, busca en Categorías y encontrarás varias.

Tu «Tía» está preparando la visita de una de las maestras amiga de «La Perlita». Ella y su familia están haciendo un viaje de tres días desde México. Pasaremos una Navidad mexicana… Después viene un gran trabajo de empacar mis cosas porque me voy a mudar cerca de mi hija Carina y su familia.

LA PERLITA volverá con nuevas historias en el mes de febrero cuando ya esté instalada en mi nuevo hogar. Deseo a todos ricas bendiciones de Dios.

Mi mensaje de Navidad:

¡Jesús viene pronto!

El canto de los ángeles

Daniel era un muchacho simpático y conversador. Cuando alguien le preguntaba qué iba a ser cuando sea grande, siempre contestaba: «Voy a ser pastor de ovejas.»

No era raro que él quisiera ser pastor de ovejas, pues su papá lo era, y su tío Asaf, y también sus abuelos. Era natural que Daniel llegara a ser pastor.

UN CORDERO PROPIO

En su cumpleaños le regalaron un cordero. ¡Qué feliz se sentía de tener su propio cordero!

–Cuida tu cordero –le había dicho su papá–. Así aprenderás a ser un buen pastor de ovejas.

A Daniel le gustaba acompañar a su papá a cuidar las ovejas. Él saltaba y brincaba con las ovejas. Entre todas ellas estaba su propio cordero, haciendo travesuras. A veces Daniel escuchaba lo que su papá y los otros pastores conversaban. Él se dio cuenta de que hablaban de algo muy importante.

ESPERABAN AL MESÍAS

–¡Cuánto deseo que llegue pronto nuestro Mesías! –decía su papá–. Él va a venir. Yo estoy seguro de eso. Dios lo ha prometido por medio del rey David, del profeta Isaías, y de los otros grandes profetas. Dios va a enviar un Salvador.

Los demás pastores pensaban lo mismo.

–No sabemos cuándo será su llegada; puede ser cualquier día. Yo lo espero siempre.

–Yo también lo espero –decía Daniel.

Él sabía que Dios iba a mandar al Salvador, el Mesías.

NACIMIENTO DEL SALVADOR

Una mañana, cuando el papá de Daniel volvió a casa después de haber cuidado las ovejas toda la noche, Daniel comprendió que algo muy especial había sucedido. Su rostro brillaba de alegría. Una y otra vez exclamaba: «¡Bendito sea el Señor que ha visitado a su pueblo!»

–¿Qué pasa, papá? –preguntó Daniel–. Estás cambiado.

–¡Cómo no voy a estar cambiado! Esta noche se cumplió lo que he esperado toda mi vida. ¡Ha nacido el Mesías!

–Cuéntame todo, papito –pidió Daniel, muy emocionado.

Y su papá le contó sus experiencias.

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UN CORO DE ÁNGELES

–Estaba oscuro y las ovejas dormían. Los pastores estábamos conversando, sentados alrededor del fuego de una fogata para calentarnos. De pronto todo se iluminó alrededor nuestro y en medio de la luz vimos un ángel.

–¡Un ángel! –exclamó Daniel–. ¡Qué emocionante!

–No tengan miedo, nos dijo el ángel. Tengo buenas noticias para ustedes. Hoy ha nacido en la ciudad de David un Salvador. Es el Mesías. Vayan de prisa a Belén. Allí encontrarán al niño recién nacido acostado en un pesebre.

–¡El Mesías! –dijo Daniel–. Tú y los pastores siempre han hablado de que esperaban al Mesías.

–Sí, hijo. Los ángeles cantaron un hermoso himno que nunca voy a olvidar.

«¡Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra paz,
buena voluntad para con los hombres!»

 

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EL NIÑO EN EL PESEBRE

–Luego los ángeles regresaron al cielo y todo quedó como antes. Primero sólo nos miramos el uno al otro, pero al fin dijimos: tenemos que ir a Belén a ver lo que ha sucedido. Nos levantamos y entramos en la ciudad. Todo estaba tranquilo; pero en un establo había luz.

–¿Qué hicieron entonces?

–Entramos, y en el pesebre había un bebé. Allí estaban sus padres: María y José. Nos arrodillamos junto al niño y dimos gracias a Dios porque había nacido el Mesías.

–¡Papá, tú has visto al Mesías! –exclamó Daniel.

–Sí, hijo, esta es la felicidad más grande de mi vida.

JESÚS, NUESTRO MESÍAS

Los pastores de Belén se alegraron tanto por el nacimiento del Salvador que salieron a dar las nuevas del niño que habían visto en el pesebre. ¡Todos los que oían la hermosa historia que contaban los pastores se maravillaban!

Hoy también nos maravillamos de que Jesús nació en Belén. Celebramos la Navidad porque nació nuestro Mesías. ¡Gracias a Jesús tenemos la esperanza de ir al cielo!

¿Es Jesús la felicidad más grande de tu vida?

 

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Todos los componentes de esta historia, en MIS PERLITAS.

El árbol más favorecido

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En una colina del bosque crecían tres árboles. De vez en cuando conversaban acerca del futuro y lo que querían ser.  Uno de los árboles dijo: «Quisiera ser la camita de un bebé. Ellos son lo más precioso que jamás he visto.»

El segundo árbol dijo: «Yo quisiera ser algo importante. Quiero convertirme en un barco grande y majestuoso.»

El tercer árbol dijo: «Quisiera quedarme en esta colina y señalarles a los hombres el camino a Dios. Me parece que es lo mejor que pudiera hacer un árbol.»

pesebreEL ÁRBOL Y EL PESEBRE

Pasaron los años y los árboles fueron creciendo altos y majestuosos. Un día llegaron al bosque unos leñadores y cortaron el primer árbol. «¿Llegaré a ser una camita de bebé?», se preguntó al árbol.

Pero el árbol no llegó a ser una cama de bebé. Un carpintero lo cortó en pedazos desiguales y ásperos y el árbol se convirtió en un pesebre para un establo en el pueblito de Belén. Muy triste, el árbol dijo: «Esto no es lo que soñé. No quería ser un cajón de donde comieran los animales.»

Dios, que ama a los árboles, le susurró: «Ten paciencia, te mostraré algo hermoso.»

Una noche fría y de luna, María y José llegaron al establo. Allí nació Jesús, el Hijo de Dios, y María lo acostó en el pesebre.

«¡Qué maravilloso! –susurró el árbol–. Nunca soñé que podría llegar a ser la camita de un bebé tan importante. ¡Esto es mejor que todo lo que he imaginado!»

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Pasó el tiempo y nuevamente llegaron los leñadores al bosque. Cortaron el segundo árbol. «¿Harán de mí un barco para que navegue por los mares?», pensó el árbol.

Pero el árbol llegó a ser un pequeño bote pesquero. Su dueño fue un sencillo pescador de Galilea llamado Pedro. El árbol estaba muy descontento. «¡Qué tristeza, soy sólo un viejo barco pesquero!», se quejó el árbol.

Entonces Dios, que ama a los árboles, le dijo: «Ten paciencia, tengo un hermoso plan para ti.»

Un día, Jesús se sentó en el bote para enseñar a la gente que se había reunido. Luego dijo a Pedro que echara la red de pescar. La red se llenó con tantos peces que las redes empezaron a romperse.

El pequeño bote pesquero se estremeció, no tanto del peso de los peces como de la maravilla en su corazón. Muy emocionado, dijo: «Nunca pensé que podría llevar una carga como ésta. ¡Esto es mucho mejor que mis sueños!»

la-cruzEL ÁRBOL Y LA CRUZ

Pasó el tiempo y un día los leñadores llegaron al bosque y cortaron el tercer árbol. Ese era el árbol que quería indicar a los hombres el camino a Dios. Estaba muy triste cuando el hacha se hundió en su corteza.

«No quiero ir al valle –gritó el árbol–. ¿Por qué no me dejan en paz?» Pero los leñadores lo cortaron en pedazos, y de esoz pedazos formaron una cruz.

«¡Qué terrible! –gimió el árbol–. Me van a usar para dar muerte a alguien. Mi único deseo es señalar a los hombres el camino a Dios.»

Entonces Dios, que ama a los árboles, dijo: «Ten paciencia, te mostraré la gran misión que tengo para ti.»

Días después, se reunió en las afueras de Jerusalén una gran multitud. Jesús encabezaba la procesión, cargando una cruz. Cuando llegaron al Calvario, lo clavaron en la cruz. La cruz se estremeció bajo el peso de la agonía y la vergüenza. Pero entonces sucedió un milagro.

Cuando Jesús clamó en alta voz y expiró, la tierra se sacudió y las rocas temblaron. Un centurión romano al ver esto, exclamó: «Verdaderamente éste era el Hijo de Dios.»

Entonces el árbol que había sido transformado en una cruz comprendió el gran milagro y dijo: «Nunca pensé que podría indicar el camino a Dios de esta manera. ¡Esto es mejor que todos mis sueños!»

Cientos de árboles han crecido al pie de la colina, pero sólo uno se convirtió en la cruz en que Jesús murió para salvarnos del pecado. Ése fue el árbol más favorecido. –Adaptado

Para ti también
Dios tiene una misión especial.

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Todos los materiales para esta historia en MIS PERLITAS.

 

La niña más buena

Competencias. Hay distintas clases de competencias. ¿Has participado alguna vez en una competencia? Cuando yo era niña y vivíamos un tiempo en Canadá, gané una competencia por traer más invitados a la escuela dominical. Pero había un problema. Estábamos en camino al Perú, donde mis padres iban a hacer obra misionera.

¿Cuál era el problema? El premio que gané fueron unos canarios. Esos pajaritos no podían viajar con nosotros. El viaje de Canadá al Perú iba a ser primero en auto, desde Toronto hasta Miami en Florida. De allí íbamos a viajar en barco y no nos permitían llevar a bordo una jaula con canarios. ¡Tuve que dejar mi premio!

Los profesores prometieron vender los canarios y mandarme el dinero. Ese dinero se perdió por el camino. ¡Quizá se lo comió un pez! Nunca llegó, y quedé muy decepcionada. ¿De qué vale ganar un premio si no lo puedes disfrutar?

VOTACIÓN POR EL NIÑO MÁS BUENO

Ahora vamos a hablar de otro tipo de competencia. En uno de los canales de televisión de mi país hicieron votación por el niño más bueno. ¿Qué harías tú para ganar ese puesto?

Sierra, una niña de 7 años, sanada de cáncer de los riñones, quiso hacer algo por los niños enfermos en el hospital. Ella y su hermana mayor empezaron a reunir dinero para llevar regalos a estos niños. Cuando ella va al hospital conversa con los niños y les da buenos consejos.

Kayden, un niño de 6 años, inició una campaña de «Sonrisas para Navidad». Cuando se enteró de que su tío, que es militar, iba a pasar la Navidad en Afganistán, él y sus compañeros de clase en la escuela hicieron tarjetas para alegrar a los soldados. Este amiguito hizo más de 300 tarjetas para los soldados.

Jayla, una niña de 5 años, hizo bolsitas con regalos para los niños que viven en la calle. Tuvo esa idea cuando vio a una madre con su hijita que mendigaban.

Colin, un niño de 8 años, se ocupó en reunir casacas y abrigos para niños pobres. Su meta fue reunir 100 casacas o abrigos y entregarlos por medio del Ejército de Salvación. Le vino la idea cuando vio a una madre y su niño sin abrigos en el frío del invierno.

Tavin, un niño de 5 años, entregó todos sus ahorros para ayudar a las víctimas de un tornado. Él dice que su trabajo es ayudar a los necesitados.

Ser chico no significa que no se puede hacer algo grande por otros. En esta com-petencia, ¿quién fue nombrado el más bueno?

Después del conteo de los votos, Sierra salió ganadora. La niña que lleva regalos a los niños en el hospital fue nombrada «la niña más buena».

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UN NIÑO CON HABILIDADES DIFERENTES

Alguien que no entró en la competencia fue Zach (se pronuncia Zak). Durante toda su vida ha apoyado a su hermano discapacitado, un niño con habilidades diferentes. Siempre lo ha cuidado con mucho amor. Su esperanza es que cuando lleguen al cielo, su hermano va a correr y hablar, porque su hermano es sordomudo y cojo.

Zach ahora va a ingresar a la universidad para estudiar pediatría. Quiere especializarse en niños con habilidades diferentes, para ayudar a niños como su hermanito.

Un niño sordomudo y cojo es tan importante como cualquier niño. Todos llegan al mundo con promesa y esperanza; cada uno trae su propia bendición. A un niño discapacitado debemos apreciarlo por los talentos y las habilidades que tiene. Todos podemos contribuir con algo.

¿QUÉ PUEDES HACER?

¿Qué podrías hacer tú esta Navidad para traer sonrisas? Piensa en tu escuela, tu vecindario, tu iglesia… Pide que Dios te muestre lo que puedes hacer para alegrar a alguien.

Podrías ayudar a un niño con sus tareas escolares; podrías ayudar a un anciano con algún mandado; podrías ayudar a tu mamá con la limpieza… cualquier cosa que hagas para ayudar traerá sonrisas.

Regala muchas sonrisas en esta Navidad. Te quiere, Tía Margarita

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Todos los materiales pertinentes a esta historia están en MIS PERLITA.

 

El paseo en bicicleta

Te voy a contar hoy acerca de mis padres y cómo se conocieron. ¿Has montado bicileta?  En su primera cita ellos montaron bicicleta.

Cuando mis padres eran jóvenes no había celulares; pero sí había teléfonos. Al hacer una llamada por teléfono, esa llamada pasaba por manos de una telefonista, que marcaba el número y conectaba a las personas para que conversen. Mi mamá era telefonista.

UNA SONRISA CAUTIVADORA

En la compañía donde ella trabajaba, había un joven electricista. Él estaba encargado de las conexiones de teléfonos. A veces entraba en la oficina donde estaba una bella joven llamada Brita. Ella lo miraba de reojo y lo admiraba por su sonrisa cautivadora.

«Ese muchacho sería un buen esposo para ti –le dijo una de sus compañeras–, porque ustedes son religiosos.» Ella dijo eso porque ambos jóvenes eran cristianos.

Un día, ese joven con sonrisa cautivadora, invitó a Brita a salir a pasear. Como vivían en Suecia, y no en la selva donde pudieran haber paseado en canoa, decidieron montar bicicleta. Salieron a montar al campo, afuera de la ciudad.

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EL LLAMADO DE DIOS

Ese paseo en bicicleta fijó el rumbo de sus vidas y fue el comienzo de más de cincuenta años de labor misionera. Poco tiempo después de que se conocieron, mi padre fue bautizado.

En 1920, el año que nació mi padre, el pastor de la iglesia donde él se bautizó, miró un mapa de Sudamérica y oró a Dios por misioneros que vayan a Chile y Perú.

Dios escuchó la oración de ese pastor. Mi padre fue misionero en Chile y en Perú. Sin saberlo, mis abuelos escogieron el nombre perfecto para él: PER. Per que fue misionero muchos años en Perú. Allí lo conocen como «hermano Pedro».

Desde pequeña, Brita sabía que Dios la había escogido para que sea misionera; pero ella no quería obedecer el llamado de Dios. Después del bautismo de Per, Brita le preguntó si él no había pensado en ser pastor. Le dijo que no.

–Pero Dios me ha llamado para que sea misionero –dijo Per.

Entonces Brita comprendió que no podía escapar de la voluntad de Dios y dijo que «sí» al llamado de ser misionera.

FIELES AL LLAMADO DE DIOS

A veces era difícil para mis padres cubrir los gastos de la familia. Cuando hospedaron a un ingeniero sueco y su esposa, para ganar unos centavitos extra, el ingeniero le ofreció trabajo en México, en una compañía de teléfonos sueca.

–Puedes trabajar en la semana instalando teléfonos y el domingo predicas en tu iglesia –le dijo el ingeniero.

Mi madre trató de convencerlo de que era algo bueno; pero con voz firme, mi padre contestó:
–Yo no vendo mi llamado por dinero.

Me siento orgullosa de que mi padre no se dejó tentar por un buen sueldo, sino que siguió fiel en su obra misionera.

¿CON QUIÉN TE CASARÁS?

Ahora que eres niño seguramente no andas pensando en la persona con quien te vas a casar. Si eres varón es posible que alguna vez hayas dicho que te casarás con tu mamá, o si eres niña has soñado con casarte con tu papá.

Escoger la persona con quien te casarás es una de las decisiones más importantes de tu vida. ¿Sabes qué? Desde ahora, empieza a orar a Dios que te dé la pareja que sea mejor para ti. Pide que Dios guíe tus pasos para que tengas una familia feliz cuando seas grande.

SÉ UN BUEN CIUDADANO

Si no tienes papá, y sientes un gran vacío en tu corazón, recuerda que Dios es tu Padre. Aprende a buscar ayuda y consuelo en Él. Si no tienes mamá, Dios puede consolarte y llenar tu vacío. Sea como sea, refúgiate en Dios.

Siempre deja que Dios guíe tu vida. Él tiene un plan especial para cada persona. En cualquier lugar adonde Dios te lleve, sé un fiel mensajero de su amor.

Desde ahora, decide que serás un buen ciudadano, y un padre o una madre que ante todo busca hacer la voluntad de Dios. Te aseguro que no hay nada mejor.

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Para todos os compenentes de esta historia, visita MIS PERLITAS