La esperanza del cielo

esperanza del cielo

María y su hermanito Juan tenían una conversación muy interesante. Conversaban acerca de algo que nos interesa a todos. Estaban hablando del cielo.

–¡Qué lindo va a ser llegar al cielo! –exclamó Juan–. Si uno es pobre, sólo levanta una piedra de oro, y ¡zaz! …. ¡se vuele rico!

–En el cielo no hay pobreza –dijo María, su hermana mayor. Ella tenía una Biblia propia y la leí todos los días.

–¿Cuándo va a venir Jesús para llevarnos allá? –preguntó Juan–. Tengo ganas de ir al cielo.

–Nadie sabe cuándo va a venir. Jesús dijo que sólo su Padre sabe la hora, pero… ¡qué importa eso! Lo importante es saber que Él viene.

LISTOS CUANDO VENGA JESÚS

–A mí me importa mucho. Yo quiero saber cuándo va a venir Jesús, porque quiero estar listo cuando Él venga. No quiero que venga cuando yo esté de viaje con papá.

–No importa dónde estés o qué estés haciendo. Puedes viajar con papá todo lo que quieras; pero es importante que estés listo para ir con Jesús en cualquier momento. Necesitas pedir perdón a Jesús y recibirlo como tu Salvador. Yo lo he hecho y Él me ayuda a portarme bien.

–Ah… Es por eso que no te castigan. Yo quisiera ser tan bueno como tú.

–Jesús te va a ayudar a ti también si se lo pides.

NUNCA NOS SEPARAREMOS

La conversación estaba tan interesante que no se dieron cuenta de que habían llegado Marta y Pablo.

–Yo donde Jesús. Yo donde Jesús –dijo el chiquitín, Pablo–. Yo también niño bueno.

–Sí, Pablo, tú también –dijo María–. Mamá, papá, Juan, Marta, Abuela, yo, y todos los que amamos a Jesús vamos a ir al cielo.

–¡Qué lindo será estar todos juntos! –exclamó Marta–. Se lo voy a contar ahora mismo a la Abuela.

–Sí, eso va a ser hermoso –afirmó María–, pero lo mejor de todo será ver a Jesús. Nunca nos separaremos de Él.

LISTOS PARA EL CIELO

–¿Cómo puedo saber si estoy lista o no para ir al cielo? ¿Qué tengo que hacer? –preguntó Marta.

–Si crees en Dios y amas a Jesús de todo corazón, creo que podrás ir al cielo –dijo María.

–Ah, ¡qué lindo! Yo amo a Jesús de todo mi corazón; pero me da tristeza que la Abuela no va a poder caminar por las calles de oro del cielo.

–La Abuela va a estar sana en el cielo. Allí nadie está enfermo –dijo María a su hermana–. En el cielo nadie muere y nadie llora. Lo he leído en mi Biblia.

–En el cielo papá no me va a castigar –dijo Juan–. Eso será lindo. No me gusta cuando me castiga.

–Papá te castiga porque eres desobediente y él quiere enseñarte a ser un niño bueno –dijo María.

–Trataré de portarme mejor –decidió Juan–, pero es difícil. ¿Crees que podría pedirle a Jesús que me ayude?

–Por supuesto. Él siempre nos ayuda.

Juan se sintió contento por la respuesta y se fue silbando en busca de sus amigos para jugar fútbol.

JESÚS VIENE PRONTO

Así conversaban los hermanos, muy emocionados por la esperanza de un día ir al cielo. Cada uno se imaginaba cómo sería estar allí.

Hablar del cielo es la mejor conversación que se puede tener. ¿Te emociona pensar en el cielo?

Muy pronto, Jesús va a venir para llevarnos al cielo. Él está preparando un hermoso hogar para los que le aman.

Jesús dijo a sus discípulos que en el hogar de Dios nuestro Padre hay lugar más que suficiente para todos. Muy pronto Jesús volverá para llevarnos a nuestro hogar en el cielo, para que estemos siempre con Él.

¿Amas a Jesús de todo corazón? ¿Irás con Él al cielo? ¿Le has pedido que perdone tus pecados? Si Jesús es tu Salvador la esperanza del cielo es una realidad. Espero que así sea. ¡Nos veremos allá!

Juan 14_3

La Perlita 324 La esperanza del cielo

Historia en color: 324 La esperanza del cielo

Hoja para colorear: 324 El cielo   Póster: 324 Poster Juan 14_3

Actividad: 324 Jesus viene pronto