Los dos deseos de María Elena

María Elena tenía un gran deseo. En realidad, tenía dos deseos. Uno le parecía muy difícil que se cumpliera. Pero a veces lo más difícil se cumple. ¡Lee y verás!

huerfana-y-biblia-co3María Elena era huérfana y vivía en un orfanato. Su gran deseo era que alguien la adoptara. Ella quería tener una familia, como sus compañeras en la escuela. Pero le parecía imposible. Pensaba que no había nadie que quisiera adoptarla.

Su otro deseo era de tener una Biblia propia. Un día que había salido del orfanato a hacer un mandado, vio a un grupo de gente en la plaza. Había un hombre que hablaba y ella quiso escuchar lo que decía.

MARÍA ELENA RECIBE A CRISTO

María Elena nunca antes había oído el mensaje de salvación. El hombre hablaba de Jesús y su amor por nosotros. Ella quedó muy interesada en escuchar cada palabra. Cuando el hombre hizo la invitación para los que quisieran entregar su vida a Jesús y recibirlo como su Salvador, María Elena fue la primera en responder.

Una gran alegría llenó el corazón de María Elena cuando entregó su vida a Jesucristo. Ella era huérfana, pero ahora tenía un Padre en el cielo que la amaba. Fue saltando por la calle para cumplir el mandado. En la mano llevaba un librito que le había regalado el hombre que le habló de Jesús. Evangelio según San Juan decía en la portada. El hombre le había dicho que lo leyera todos los días.

EL DESEO DE TENER UNA BIBLIA PROPIA

Al poco tiempo llegó al orfanato el hombre que María Elena había visto en la plaza. Él vendía biblias y libros cristianos. Ella le dijo que todos los días leía el librito que le había regalado, y que sentía paz y gozo en su corazón.

Entre las biblias que el hombre les mostró a las niñas había una que le gustó mucho a María Elena. Desde ese día ella no pensaba en otra cosa que obtener una de esas biblias. Pero, ¿de dónde sacaría dinero para comprarla?

María Elena empezó a hacer trabajos para ahorrar dinero y así comprar la Biblia. En las noches, antes de dormir, oraba a su Padre celestial y le contaba sus dos deseos: quería ser adoptada en una familia y quería tener una Biblia propia.

LA PAREJA QUE QUERÍA ADOPTAR

Un día, una de las otras niñas del orfanato vino corriendo a contarle a María Elena la última noticia, de que había llegado una pareja que quería adoptar una niña.

–¡Ojalá me escojan a mí! –exclamó la niña, y se fue para avisar a las otras niñas.

¡Cómo quisiera que alguien me adopte! pensó María Elena. Pero como estaba ocupada trabajando en plan de ahorro para comprar una Biblia, no se alistó para ir a ver a los visitantes. Pensaba que no la escogerían.

Todas las niñas se cambiaron de ropa, se peinaron, y se alistaron lo mejor posible para impresionar a la pareja que quería adoptar una niña. Todas… menos María Elena.

Después de entrevistar a las niñas, la directora y los visitantes fueron a la oficina. María Elena estaba barriendo afuera de la puerta y escuchó que los visitantes preguntaron si no había otras niñas además de las que habían visto.

–Sí, hay otra niña que ustedes no vieron. Es una niña buena pero no piensa en otra cosa que la Biblia. Creo que ustedes no quisieran adoptarla –respondió la directora.

Los ojos de María Elena se llenaron de lágrimas porque ella tenía muchos deseos de que alguien la adoptara. Le dolió mucho oír lo que dijo la directora.

Luego María Elena oyó la respuesta de la señora visitante:

–A pesar de lo que usted dice, señora directora, quisiéramos ver a esa niña. Quizá ella sea la niña que buscamos.

SE CUMPLIERON SUS DESEOS

De veras, así resultó. La directora llamó a María Elena. Los visitantes, que eran el señor Maldonado y su esposa, después de conversar con la niña decidieron adoptarla. ¡Qué alegría para ella!

Se cumplió el deseo que a María Elena le había parecido imposible. Lo mejor de todo era que los señores Maldonado amaban al Señor Jesús de todo corazón.

huerfana-y-biblia-coA los pocos días, María Elena se subió al automóvil de los Maldonado. En una maleta llevaba su ropa y en la mano tenía un hermoso regalo que le habían dado sus nuevos padres: ¡una Biblia exactamente como la que había deseado tener!

Se cumplieron sus dos grandes deseos. En las páginas de la nueva Biblia de María Elena, en el Salmo 37, había un versículo que la señora Maldonado había subrayado. La niña recién adoptada abrió su Biblia y lo leyó:

«Deléitate en el SEÑOR, y él te concederá los deseos de tu corazón.»

De nuevo los ojos de María Elena se llenaron de lágrimas; pero eran lágrimas de gozo. ¡Se habían cumplido sus deseos!

Dios conoce también los deseos de tu corazón. ¡Confía en Él!

Para imprimir la historias y las hojas de actividad, haz clic en MIS PERLITAS

 

salmo-34_7

Anuncios

La Biblia que sobrevivió

El libro más amado y leído del mundo es la Biblia. ¿Sabías que fue escrito durante 1.600 años? ¿Cómo es eso? te preguntas. ¡Nadie puede vivir tanto tiempo! Es cierto; pero durante todos esos años Dios usó 40 escritores para darnos la Biblia. El Espíritu de Dios les inspiró lo que debían escribir.

LOS QUE ESCRIBIERON LA BIBLIA

Algunos escritores fueron ricos, otros pobres; unos fueron educados, otros incultos. Entre los que escribieron hubo un misionero, Pablo; un pescador, Pedro; un gobernador, Daniel; un cobrador de impuestos, Mateo.

escritor-juan-cr

Otro escritor fue Lucas, un médico; el hombre más sabio, Salomón, escribió tres de los libros; uno de los escritores fue un caudillo, Josué. Un sacerdote, Ezra; un músico y poeta, David; un pastor de ovejas, Amós; un libertador, Moisés… todos escribieron la Biblia.

UNA BIBLIA TRADUCIDA AL INGLÉS

Para que tú y yo podamos tener la Biblia tuvo que ser traducida, porque no entendemos el idioma original. Imagínate que ha sido traducida a más de 2.500 idiomas. Sin embargo, aún hay muchos que no tienen la Biblia en su idioma; pero hombres y mujeres alrededor del mundo siguen traduciendo la Biblia. Dios quiere que todos tengan su Palabra.

Te voy a contar lo que pasó con una de las Biblias traducidas al inglés. Yo la compré en una librería y se la regalé a Thomas, el papá de mis nietos. Digámosle Tomás.

Un sábado, toda la familia fue a visitar una iglesia que queda a 80 kilómetros (55 millas) de su casa. Tomás viaja esa distancia todos los días, porque trabaja en esa ciudad.

Hablemos ahora de la Biblia que le regalé. Cuando Tomás llevó de paseo a mi hija Carina y mis nietos David, Lana, Brianna y Sara al culto, llevó también su Biblia. Si tienes Biblia, ¿la llevas contigo cuando vas a la iglesia? La Biblia es un tesoro muy precioso que debe acompañarnos siempre.

biblia-en-camioneta

LA BIBLIA EN EL TECHO

Después del culto, todos se subieron a la camioneta que los llevaría a casa. Cuando Tomás iba a acomodar a sus hijos en los asientos, puso la Biblia encima de la camioneta, en el techo… ¡y se olvidó que la puso allí!

Era un día de lluvia. Los niños y su mamá rápidamente se sentaron en la camioneta. Tomás era el que manejaba y se sentó al volante. Todos iban felices, cantando los coros que habían aprendido en la iglesia que visitaron.

Encima de la camioneta, ¿qué iba? ¡La Biblia! ¿Piensas que una Biblia puede viajar encima de un auto, que va por una autopista a más 100 kilómetros (65 millas) por hora? Cualquier libro volaría del techo; pero no la Biblia de Tomás.

Después de más de una hora de viaje llegaron a casa. La mamá y los niños entraron corriendo para no mojarse. El papá Tomás buscó su Biblia. ¿Dónde he puesto mi Biblia? se preguntó, y miró debajo del asiento, por si acaso se había caído. ¡Pero no encontró su Biblia!

La Biblia es un gran tesoro. Si alguna vez has perdido tu Biblia sabes que te sientes desesperado por encontrarla. Tomás pensó que la había dejado en la iglesia que visitaron. Su Biblia tenía tapa de cuero y en la portada estaba grabado su nombre: Thomas Cole. ¡Era muy especial!

Muy triste Tomás entró a la casa para preguntar a Carina y los niños si habían visto su Biblia. ¡Nadie la había visto!

la-camioneta-x

Tú sabes donde estaba la Biblia, ¿verdad? Alguien la había estado cuidando todo el tiempo. Esa Biblia sobrevivió un viaje de más una hora en la autopista, con lluvia y viento. Cantidad de autos habían pasado por su lado… Creo que Dios mandó un ángel para que cuidara la Biblia de Tomás.

DIOS CUIDA DE SU PALABRA

Más tarde, cuando Tomás salió para buscar nuevamente su Biblia, ¡cuál no sería su sorpresa cuando vio algo en el techo! Tú ya sabes lo que es; pero él no lo sabía, y casi no pudo creerlo. ¡Encima de la camioneta, en el techo, estaba su Biblia! Mojada y arrugada, ¡pero a salvo!

La Biblia que le regalé a mi yerno Tomás había sobrevivido el viaje en lluvia y tormenta. Asimismo la preciosa Palabra de Dios ha sobrevivido las tormentas de los tiempos.

biblia-que-sobrevivio

Esta es la Biblia que viajó en el techo de una camioneta

A través de las edades Dios ha cuidado de su Palabra. Jesús dijo que el cielo y la tierra pasarán, pero su palabra jamás pasará. Aunque muchos han tratado de destruir la Biblia y su mensaje, sigue tan fuerte y viva como siempre.

¡Cuida tu Biblia como el tesoro más preciso y amado!

Te quiere siempre, Tía Margarita

mateo-24_35

Haz clic para la historia: La Perlita 341-la-biblia-que-sobrevivio

Historia en color: 341-la-biblia-que-sobrevivio-color

Hoja para colorear: 341-la-biblia-hoja

Póster: 341-poster-mateo-24_35

Láminas: biblia-que-sobrevivio-laminas

Actividad: 341-tesoro-precioso-actividad

 

 

 

La Biblia empolvada

Andrés estaba aburrido. «¡Lluvia, lluvia, lluvia! –se quejaba una y otra vez–. ¿Por qué tiene que llover hoy también?»

Andrés tenía vacaciones de la escuela y no dejaba de quejarse por la lluvia.

–¿Qué voy a hacer todo el día? Mejor es no tener vacaciones –siguió comentando muy de mal humor.

–No te quejes tanto –le dijo su hermana mayor–. Los campesinos están contentos por la lluvia. Así tendrán buena cosecha.

–A mí no me interesan los campesinos. Quiero salir a jugar.

–Tal vez no les des importancia hoy, pero si mañana no hay comida eso no te va a gustar Deja de quejarte y arregla los juguetitos rotos de Jaime.

–Jaime es muy descuidado. No me gusta arreglar sus juguetes rotos.

EL REGALO EMPOLVADO

La mamá de Andrés había escuchado la conversación sin intervenir, pero ahora dijo:

–Me parece que estás de muy mal humor, hijo. Creo que sería bueno que leas la Biblia que te regalaron en la escuela dominical. Está toda empolvada.

–Y, ¿qué bien me va a hacer? Me voy a aburrir aún más –contestó desganado.

–Si te dieron un regalo tan lindo en la Navidad creo que debes usarlo. Hay muchos niños que desean tener una Biblia y no la tienen. Puedes leer mientras deja de llover.

nino-y-la-biblia

DESPUÉS DE DOS HORAS

Tan disgustado estaba Andrés que no quiso escuchar los consejos de su mamá.

Pasó dos horas vagando de aquí para allá, molestando a su hermana y dando pellizcos a su hermanito.

Al fin sacó la Biblia del armario.

La Biblia estaba muy empolvada. ¡Qué vergüenza! Andrés estaba seguro de que no se la habían regalado para que la tuviera guardada.

UNA BIBLIA HERMOSA

Era una Biblia hermosa que había recibido en la escuela dominical; una Biblia de pasta negra con cierre relámpago.

La abrió y empezó a hojearla distraídamente.

Buscó el versículo que le habían dado de recuerdo:

«La sabiduría comienza por honrar al Señor», leyó en Proverbios 9:10.

Andrés recordó lo que había dicho su maestro, que confiar en Dios da seguridad y gozo.

Siguió leyendo unos versículos más y se dio cuenta de que es muy interesante leer la Biblia.

–Creo que debo leer un poco cada día –dijo Andrés–. No dejaré que se empolve mi linda Biblia.

SE OLVIDÓ DE LA LLUVIA

Después de leer por un buen rato tomó uno de los juguetes rotos de Jaime para arreglarlo.

El mensaje de la Biblia había hecho un milagro en Andrés. Ya no estaba ni aburrido, ni molesto, y se había olvidado totalmente de la lluvia.

Cuando terminó de arreglar el juguete de Jaime le pidió perdón por haberlo pellizcado.

¡Qué bien le había hecho a Andrés la lectura de la Biblia!

LEE LA BIBLIA, EL LIBRO DE DIOS

¿Y tú? ¿Lees la Biblia?

La Biblia es el libro de Dios que nos indica el camino que lleva a la vida. Todo lo que necesitas saber para llevar una vida que agrada a Dios está en la Biblia.

Lee todos los días la Biblia. Si no tienes una Biblia, haz todo lo posible por conseguir tu propio ejemplar. Comienza la lectura en el Nuevo Testamento. Marca con cuidado los versículos que quisieras recordar.

Nunca dejes que se empolve tu Biblia.

ps-119_105

¿Qué crees que significa que la Palabra de Dios es una lámpara a tus pies y una luz en tu camino?

 

Para imprimir:

La historia: La Perlita 339-la-biblia-empolvada

Historia en color:  339-la-biblia-empolvada

Hoja para colorear:  339-lee-la-biblia

Póster: 339-poster-salmo-119_105

Actividad:  339-la-palabra

 

María y la Biblia

Hace más de doscientos años, en una montaña de Gales, Gran Bretaña, vivía una niña llamada María Jones. A ella le encantaba oír a sus padres contar historias de la Biblia.

B001

NO TENÍA BIBLIA PROPIA

Todos los domingos, María y sus padres iban a la iglesia y escuchaban al pastor leer la Biblia. María deseaba leer la Biblia; pero no sabía leer. Aunque hubiera sabido leer, no había Biblia en su casa. En aquel tiempo las biblias eran muy escasas, y algunas iglesias tenían sólo un ejemplar, encadenado al púlpito.

B002 new

MARÍA APRENDE A LEER

Cerca de la casa de María vivía un labrador rico que tenía una Biblia. La esposa del labrador ofreció a María que podía ir a la casa de ellos a leer la Biblia. Pero primero ella tenía que aprender a leer.

Al poco tiempo María tuvo la oportunidad de asistir a una escuela que se abrió cerca de su casa. Tan pronto como aprendió a leer, todos los sábados María caminaba más de tres kilómetros a la casa del labrador para leer la Biblia.

B003

TRABAJÓ SEIS AÑOS

María quería tener una Biblia propia y comenzó a trabajar para juntar dinero. Ayudaba a los vecinos con la limpieza y el cuidado de los niños. Salía a pastar vacas, vendía los huevos de dos gallinas que le habían regalado, llevaba agua del pozo, y remendaba ropa. En fin, María hacía de todo para ganar algo de dinero.

Después de seis largos años de trabajar y ahorrar, María tenía lo suficiente para comprar una Biblia.

María no podía comprar una Biblia en el pueblo donde vivía, y el lugar más cercano donde había biblias quedaba a cuarenta kilómetros de su casa. María tuvo que caminar sola ese trecho; pero lo hizo con alegría, para tener una Biblia propia.

Como no quería gastar sus zapatos, caminó descalza.

B005

NO HABÍA BIBLIAS

Al llegar a la casa del pastor que vendía biblias, la triste noticia fue que él ya había vendido todas. María comenzó a llorar amargamente, lo cual conmovió al pastor.

–Hija –le dijo–, no te puedo negar una Biblia. Un amigo mío ha dejado un ejemplar en mi biblioteca. Voy a preguntarle si te la puedo vender.

El amigo accedió, y el pastor le vendió la Biblia a María.

B006

AL FIN TENÍA SU BIBLIA

¡Qué gozo sintió María al tener una Biblia propia en sus manos! Su corazón saltaba de alegría cuando caminó los cuarenta kilómetros de regreso a su casa.

El pastor no pudo olvidar el gran esfuerzo que había hecho María para conseguir una Biblia. Su gran deseo era que todos los niños, jóvenes y adultos tuvieran biblias propias. Él instituyó lo que se conoce por todo el mundo como Sociedades Bíblicas, para imprimir Biblias y traducirlas a todos los idiomas posibles.

B007

LA BIBLIA PARA TODOS

Gracias a María, ahora muchos niños alrededor del mundo pueden tener su propia Biblia. Nadie tiene que trabajar seis años o caminar ochenta kilómetros para conseguir una Biblia.

Pero aún hay niños que no tienen la Biblia porque no ha sido traducida a su idioma o porque no tienen dinero suficiente para comprar una.

¿Has dado gracias a Dios por la Biblia? Si no tienes Biblia, ¿qué podrías hacer para conseguir una?

Para imprimir la historia: 291 La Biblia de Maria color

Para colorear: 291 Maria Jones

Salmo 119_103

 

 

El descubrimiento de un pastorcito

P001

Quisieras saber acerca de un descubrimiento muy interesante que hizo un pastorcito en las cuevas de Qumrán? Sucedió hace mucho tiempo, aun antes de que tus abuelos eran niños. ¡Sigue leyendo y lo sabrás!

El pastorcito Jum’a vivía cerca del mar Muerto en Israel, el país de Jesús cuando estuvo en la tierra. Jum’a ayudaba a su papá con el cuidado de las ovejas. Era muy hábil en lo que hacía, tal como David miles de años antes.

CUEVAS EN LAS MONTAÑAS

Al lado occidental del mar Muerto hay montañas, y en la ladera de esas montañas jugaba Jum’a con sus primos mientras las ovejas y las cabras buscaban pastos verdes. Jum’a sabía que si subía por las montañas encontraría cuevas y ese día sintió deseos de ir a ver esas cuevas.

Jum’a había notado que en una de las montañas había un vacío; pero nunca había entrado por allí. Le interesaba saber si había cuevas grandes en el vacío que había descubierto; pero era muy oscuro, y no podía ver el interior.

UN NIÑO INTELIGENTE

El pastorcito Jum’a era inteligente. ¿Sabes lo que hizo? Tomó una piedra y la lanzó para ver cuánto tiempo demoraría hasta que cayera al suelo. Así iba a saber cuán profundo era el vacío. Jum’a hizo la prueba con varias piedras, lanzándolas en varias direcciones.

De repente, oyó un sonido muy diferente. Volvió a lanzar una piedra en la misma dirección y nuevamente oyó un sonido diferente. Parecía como que la piedra hubiera caído sobre algún objeto.

CAYÓ DENTRO DE LA CUEVA

Jum’a no se contentó con eso. Tenía que tratar de sacar algunas piedras para que pudiera mirar dentro de la cueva. Después de mucho esfuerzo, logró mover una de las piedras grandes, que cayó dentro de la cueva. Y de pura sorpresa, ¡él se fue rodando tras la piedra!

La cueva estaba muy oscura y demoró un rato hasta que se acostumbraran los ojos de Jum’a y pudiera ver algo. ¡Era cierto lo que había oído! Dentro de la cueva había unas vasijas de barro cocido.

¿De quiénes serían y por cuánto tiempo habían estado allí? Ese fue un gran misterio que tuvieron que descubrir los científicos a quienes más tarde se les encargó estudiar el descubrimiento del niño pastor de ovejas.

PERGAMINOS ANTIGUOS

Las vasijas guardaban unos pergaminos escritos a mano en el idioma hebreo. Los pergaminos, que son rollos, eran los libros de la antigüedad. Al estudiarlos más de cerca, los científicos descubrieron que estos pergaminos contenían todo el Antiguo Testamento, menos el libro de Ester. Eran
rollos que databan de unos cien años antes que Cristo viviera en la tierra.

LA BIBLIA ES VERDAD

El descubrimiento del pastorcito curioso fue una prueba muy importante de que los relatos de la Biblia son verdaderos.

Entre los rollos que encontró Jum’a había 73 salmos escritos por David, el pastor de Belén que llegó a ser un rey muy amado de Israel.

Los salmos eran canciones que cantaban los israelitas como oraciones y alabanzas a Dios. El salmo más conocido y amado es el Salmo 23, que se conoce como el Salmo del Pastor. Léelo y apréndelo. Atesora la Palabra de Dios en tu corazón.

SIRVE A TU GENERACIÓN

Hay algo muy importante acerca de David. ¿Sabes lo que dijo Dios? «He hallado a David, un hombre conforme a mi corazón, que hará todo lo que yo quiero» (Hechos 13:22).

Otra cosa que se dice acerca de David es que él sirvió a su propia generación conforme al propósito de Dios.

Dios necesita hoy niños y niñas que estén dispuestos a hacer lo que Dios quiere para servir a su generación.

¿Quisieras tú ser uno de ellos?

 

Para imprimir la historia: 289 El descubrimiento de un pastorcito color

Hoja para colorear: 289 Juma para colorear

Boletín: Boletin 3 2015 Hermana Margarita

289 Poster Salmo 23

 

Miguel escoge lo mejor

miguel inicioMiguel era un niño travieso y juguetón, así como son los niños. Iba a la escuela por las mañanas y por las tardes trabajaba como muchacho de mandados en una de las tiendas del pueblo donde vivía.

Lo que más le gustaba en la escuela eran las horas de trabajos manuales. Su maestra le decía que era todo un artista.

Miguel 01
Un día sucedió algo muy especial. Don Pepe, el dueño de la tienda donde Miguel trabajaba, cumplió cincuenta años. Para festejar la gran fecha decidió regalar algo a cada uno de sus empleados.

Miguel 02

UNA ELECCIÓN DIFÍCIL
Primero don Pepe llamó a su fiel empleado Julián y le dijo:

–Tú has trabajado muchos años conmigo. Ahora quisiera hacerte un regalo. ¿Desearías recibir esta Biblia o prefieres dinero?

–Con gusto me llevaría la Biblia –dijo Julián–, pero ya que soy corto de vista creo que más me serviría el dinero.

Miguel 03
–¿Y tú? –le dijo a don Pepe a Andrés, que trabajaba como chofer. Él hacía la entrega de mercaderías.

–Mi pobre esposa está enferma y necesito dinero –contestó Andrés.

Miguel 04

–María, a ti te gusta leer –dijo don Pepe a la cajera–. ¿Quisieras que te regale este libro?

–Es verdad que me gusta leer, pero no tengo tiempo para la lectura. El dinero me serviría para comprar muchas cosas.

Miguel 05

Así que, en vez de la Biblia, don Pepe dio dinero a estos empleados.

LA MEJOR ELECCIÓN
Cuando le tocó escoger a Miguel, el muchacho de mandados, su patrón lo miró pensativo y le dijo:

–Hijo, seguramente tú también quisieras recibir dinero, para que te compres algo nuevo.

–Don Pepe –dijo Miguel–, le agradezco profundamente. Hay muchas cosas que desearía comprar, pero mi mamá me ha enseñado que la Palabra de Dios vale más que oro y plata. Yo prefiero la Biblia.

–¡Que Dios te bendiga, hijo! –le dijo su patrón y le entregó una hermosa Biblia.

Miguel 06

LA GRAN SORPRESA
Cuando Miguel recibió la Biblia algo cayó al piso. Era una moneda de oro. Pero eso no era todo. Al dar vuelta a las páginas encontró varios billetes de dinero.

¡Qué grata sorpresa para Miguel! No solo recibió una Biblia, el libro más amado, sino también una moneda de oro y dinero.

¡Y qué sorpresa para Julián, Andrés y María, los empleados de don Pepe! El muchacho de mandados fue quien supo escoger lo mejor.

¿Cómo crees que se sintió Miguel?

Miguel 07

EL GRAN TESORO
La moneda de oro y el dinero que recibió Miguel eran un gran tesoro para él. Pero el tesoro más grande está escondido en las páginas de la Biblia. Es el glorioso mensaje de la salvación en Cristo Jesús.

MIGUEL PPT3Todas las riquezas del mundo no se comparan con el regalo que Dios nos da del perdón de pecados y la vida eterna. ¡Jesús es el gran tesoro!

ESCOGE LO MEJOR
La enseñanza de la Biblia es más valiosa que millares de monedas de oro y plata.
Así como Miguel, escoge la Biblia y su mensaje. Escoge servir a Jesucristo, el gran tesoro. ¡No hay nada mejor!

Salmo 119_72

Para imprimir la historia: 288 Miguel escoge lo mejor color

Hoja para colorear: 288 Miguel

cabezal BM 3

Hermosa enseñanza para promover el amor a la Palabra de Dios.

hermanamargarita.com/la Biblia en la mano

Josías, el niño rey

Atiende Josias 1¿Cómo sería si el presidente de tu país fuera un niño? ¿Crees que eso sería posible? No, porque nadie elegiría a un niño para que gobierne el país. Pero en la historia ha habido niños gobernantes. Un niño rey fue Josías.

En la Biblia, en 2 Crónicas 34 y 35 puedes leer acerca de sus hazañas. O sigue leyendo aquí.

Amón, el papá de Josías, y su abuelo, Manasés, fueron reyes malos, que no honraron a Dios. Su abuelo también fue un rey niño; comenzó a reinar cuando tenía doce años de edad. Pero su bisabuelo, Ezequías, fue un rey bueno, que amaba a Dios. En su vida pasó algo extraordinario.

LA ENFERMEDAD DE EZEQUÍAS

Ezequías se enfermó. Estuvo tan enfermo que iba a morir. Eso no es lo extraordinario. ¡Espérate y verás!

El profeta de Dios, Isaías, fue a decirle: «Dios dice que pongas en orden los asuntos de tu casa porque vas a morir.»

Ezequías se puso muy triste; no quería morir. Volvió su rostro hacia la pared y oró a Dios que lo sanara. La Biblia dice que el rey Ezequías lloró amargamente.

Entonces Dios dijo al profeta Isaías que regresara adonde Ezequías para decirle que Dios había oído su oración y visto sus lágrimas. Dios le daría quince años más de vida. Eso es extraordinario; pero no es todo. Seguramente Josías se admiraba cuando le contaban lo que pasó después.

EL RELOJ QUE RETROCEDIÓ

Dios le dio una señal para demostrar que iba a cumplir su promesa. En esos días tenían relojes solares. Leían la hora según la sombra del sol en el reloj. «¡Haré retroceder diez grados la sombra del sol!», dijo Dios. Eso es como si la hora en tu reloj se moviera hacia atrás sin que lo toques. ¡Exactamente eso pasó! La sombra en el reloj solar se movió diez grados hacia atrás. ¡Qué extraordinario!

La enfermedad del rey se debía a una llaga. El profeta Isaías dijo a los siervos del rey que le pongan una masa de higos en la llaga. Eso hicieron, y Dios sanó así al bisabuelo de Josías, y le dio quince años más de vida.

JOSÍAS OBEDECE A DIOS

Cuando Josías oía hablar de ese milagro y de todas las demás cosas maravillosas que Dios había hecho por su pueblo Israel, cosas que podemos leer en la Biblia, él sintió un deseo en su corazón de servir a Dios. En el relato bíblico acerca de Josías dice que él obedeció a Dios en todo, pues «siguió el buen ejemplo de su antepasado David».

Uno de los mandamientos de Dios es que no nos hagamos imagen. La gente no había obedecido a Dios en eso y por todo el país había altares e imágenes a dioses falsos. Josías ordenó que destruyeran todo eso hasta hacerlo polvo.

Atiende Josias 2EL TEMPLO ESTABA EN RUINAS

Como la gente adoraba imágenes y dioses falsos habían descuidado el templo de Dios. ¡El templo estaba en ruinas! Entonces Josías dio órdenes de que lo repararan.

Cuando estaban haciendo la reparación, el sacerdote Hilquías encontró el libro de la Ley, que Dios había dado por medio de Moisés. «¡Encontré el libro de la Ley en el templo de Dios!» dijo Hilquías a Safán, el secretario del rey.

Pronto Josías recibió la noticia. Y su secretario le leyó el libro. Cuando el rey escuchó la lectura rompió su ropa en señal de tristeza. Esa era una costumbre en esos días.

«¡Dios debe estar furioso con nosotros! –dijo Josías–. ¡No hemos obedecido lo que está escrito aquí!»

Atiende Josias 3JOSÍAS LEE EL LIBRO DE LA LEY

Josías, entonces, quiso que todos oyeran las palabras del libro de la Ley de Dios. Mandó a llamar a los líderes de Judá y de Jerusalén, para que se reunieran en el templo con él. No solo a ellos llamó; toda la nación, desde el más joven hasta el más viejo, fue al templo. Allí, el rey mismo les leyó lo que decía el libro de la Ley de Dios que habían encontrado.

¿Qué más hizo Josías? Se comprometió a obedecer siempre los mandamientos de Dios, y mandó que todo el pueblo hiciera lo mismo. Desde el más chico hasta el más grande prometieron obedecer y cumplir la palabra de Dios.

Desde muy niño Josías tuvo la responsabilidad de gobernar al pueblo de Dios. Fue un rey bueno que destruyó todos los odiosos ídolos que había en el país, y ordenó a los israelitas que adoraran solamente al Dios de Israel.

Si tú fueras rey (o reina), ¿cómo gobernarías?

Josias versiculo

Para imprimir la historia:  287 Josias el niño rey color