El jardín del amor

Después de escuchar la historia de María y el perfume que derramó sobre los pies de Jesús, Pepita no podía dejar de pensar en ese regalo extraordinario.

Cada semana Pepita recibe una propina de 10 pesos para gastar en lo que quiere. ¿Estaría dispuesta a ahorrar ese dinero y regalar más de 500 pesos después de un año? Eso significaba que pasaría todo el año sin comprar caramelos y otras cositas que le gustan.

Pepita conversó de esto con su amiga Estrella. En la reunión del Club habló con doña Beatriz acerca de su idea.

Pimienta no recibe propinas. Al oír lo que dijo Pepita se puso pensativo. ¿Qué haría si tuviera dinero?

–Yo no podría regalar 500 pesos –dijo nuestro amiguito.

Un año sin caramelos

Pepita no podía dejar de pensar en la idea de ahorrar sus propinas. Decidió que por lo menos guardaría algo cada semana. En un papel dibujó un corazón rojo y escribió: «Regalo de amor»; luego tomó un frasco con tapa y pegó ese papel en el frasco. Decidió que se esforzaría todo lo posible para poner cada semana algunas monedas en el frasco; pero ¿dejar de comer caramelos? Iba a ser difícil.

Una de las primas de Pepita había dejado de comer caramelos y chocolates todo un año. Su papá le dio 100 pesos como recompensa. ¿Cómo sería si ella hiciera un trato con su papá? Si dejaba de gastar sus propinas en caramelos y reunía 500 pesos en un año, y si su papá le daba 100 pesos, ¡Pepita tendría 600 pesos para regalar!

Tengo que preguntarle a Papá si haría un trato conmigo, pensó Pepita. Pero ¿estaba ella dispuesta a ahorrar?

–Estrella, ¿qué me aconsejas? –le preguntó a su amiga.

–Yo digo que hagas un regalo de amor. Te voy a ayudar a juntar pesos; más pesos, ¡muchos pesos! –le prometió Estrella, y le dio un abrazo y un beso en la mejilla.

¿Crees que Pepita lo va a hacer? ¿Lo harías tú?

El jardín sorpresa

En la reunión del Club doña Beatriz tenía una sorpresa para los niños. El árbol del amor ahora estaba en un jardín; un jardín donde había mucho lugar vacío.

Como título doña Beatriz había puesto: «Jardín de la bondad».

–Aquí vamos a armar un hermoso jardín –dijo la buena vecina–. Por cada acto de bondad pondremos alguna cosa en el jardín; puede ser una flor, una mariposa o una abejita.

–Pepita va a juntar sus propinas para regalar –dijo Estrella.

–Quiero ser como María que regaló su costoso perfume –dijo Pepita–. Voy a ahorrar para ver cuánto puedo juntar en un año. Tengo un frasco en que voy a poner el dinero.

Pepita les contó a todos su idea. A doña Beatriz le gustó tanto que sugirió a los niños que hicieran lo mismo.

–¿Qué les parece si todos juntamos dinero por tres meses? Sería nuestro proyecto de amor. Luego podemos hacer un regalo, tal vez a una familia que necesita ayuda.

Los niños se entusiasmaron. Iban a juntar dinero, iban a armar el jardín, e iban a hacer un regalo.

–Nuestro Club Tesoros será el «club de los niños buenos» –dijo doña Beatriz–. Con nuestros actos de bondad vamos a honrar a Dios. Escuchen lo que dijo Jesús.

Doña Beatriz les leyó Mateo 5:16. Luego, palabra por palabra, los niños repitieron este versículo:

Un regalo, ¿para quién?

Los niños estaban felices con sus nuevos proyectos. Hicieron trabajos en el vecindario para poner dinero en el frasco de amor. Así le decían al frasco en que ponían sus monedas. Y cada vez que ayudaban a alguien pegaban una figura en el jardín, que se veía cada vez más bonito.

Pronto en el jardín había muchas flores y el frasco estaba lleno de monedas. Doña Beatriz preguntó a quién lo darían.

–¿Por qué no le damos el frasco a Samuel? –dijo Estrella.

–¿Por qué a Samuel? –preguntó Pimienta. En su corazón dijo: ¿Por qué no a mí? Mis padres no me dan propina.

–Samuel no tiene papá ni mamá para que le compren sus cosas –dijo Estrella y fue a darle un abrazo a Samuel.

Doña Beatriz dijo que la próxima semana lo decidirían.

¿Qué piensas? ¿Crees que le darán el dinero a Samuel?

 

MIS PERLITAS

En Mis Perlitas están todos los componentes de esta historia.

 

 

Todos los materiales para el

ABC de Fragancia están en:

hermanamargarita.com

 

¡Bendiciones!

Dios te ayude a ser bueno.

Anuncios