La Promesa que se cumplió en Belén

MIS PUERTAS ABIERTAS TE ESPERAN

A rústico albergue llegaste, Señor.
Ni un sitio te hicieron en todo el mesón.
Apenas las bestias te dieron calor,
Y allí entre pajas naciste, Señor.

A todas las puertas tu madre llamó,
Y nadie a su angustia la puerta le abrió.
Hallaste la vida cerrada al amor
Y sólo un pesebre el hombre te dio.

Florece en mi vida la nueva canción
Que al mundo trajiste naciendo en Belén.
No importa que encuentres cerrado el mesón.
Mis puertas abiertas te esperan, Señor.

FRANCISCO E. ESTRELLO

 

Con el nacimiento de Jesús se cumplió la gran promesa
de Dios de enviar un Salvador.

 

DIOS DIO UNA PROMESA

«Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; ésta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar.» Génesis 3:15

En el principio, cuando Dios creó el mundo y a Adán y Eva, nuestros primeros padres, ellos vivían felices en el huerto del Edén. Pero desobedecieron a Dios y dejaron entrar el pecado.

La desobediencia trajo tristes consecuencias. Ya no podían vivir en el hermoso huerto en comunión con Dios. Pero Dios en su gran amor les dio una promesa: un día enviaría un Salvador para restaurar la comunión con Dios.

DIOS CUMPLE SU PROMESA

Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer y nacido bajo la ley, para que redimiese a los que estaban bajo la ley, a fin de que recibiésemos la adopción de hijos. Gálatas 4:4,5

Durante cuatro mil años las personas esperaron el cumplimiento de la promesa de Dios. Tal vez algunos pensaban que Dios se había olvidado de su promesa.

Pero no era así. Dios siempre cumple lo que promete. Un día nació el Salvador Jesús. En la Navidad celebramos su nacimiento.

CRISTO CONSUMÓ LA PROMESA 

Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros. Romanos 5:8

No era suficiente con el nacimiento del Salvador; era necesario que Jesús diera su vida por nosotros. Él murió en la cruz para perdonar nuestros pecados. Antes de morir, Jesús dijo: «Consumado es».

Cuando Jesús dijo esto significaba que había cumplido la promesa. Lo que Dios prometió en el huerto del Edén, Cristo lo cumplió en la Cruz.

CREO EN LA PROMESA

«El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que rehúsa creer en el Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él.»  Juan 3:36

Dios prometió un Salvador, y el Salvador vino. Esto quiere decir que por medio de Él tenemos vida eterna.  Jesús nos dará en el cielo la corona de la vida.

ESPERO LA GRAN PROMESA

«No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros. Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.»
Juan 14:1-3

Pronto Jesús volverá otra vez para llevarnos al cielo. Él está preparando un lugar para cada uno que creen en Él. Jesús vino la primera vez para cumplir la promesa que Dios dio a Adán y Eva en el huerto del Edén. Jesús volverá otra vez, porque Él mismo lo ha prometido. ¡Será un día maravilloso!

«EL QUE CREE EN EL HIJO TIENE VIDA ETERNA.»

Si aún no has entregado tu corazón al Señor y lo has recibido como tu Salvador, hazlo ahora. Jesús quiere ser tu Salvador personal.

En LA PERLITA hay material para acompañar a esta historia.

 

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