El pacto de amistad de David y Jonatán

Cuando los niños llegaron a la reunión del Club se sorprendieron. En la pizarra doña Beatriz había escrito el alfabeto.

–Doña Beatriz, esto no es la escuela –dijo Pimienta–. ¿Por qué ha puesto el alfabeto en la pizarra?

–No te preocupes, Pimienta. Creo que te va a gustar lo que vamos a hacer –respondió la buena vecina.

Luego les explicó que formarían un alfabeto de amistad, con palabras y nombres para describir a buenos amigos.

–Quiero poner Sal para la S –dijo Pimienta–, porque él es mi mejor amigo.

–Pongamos el nombre de Estrella en la E –dijo Pepita–. Ella es una muy buena amiga.

–Pepita y Pimienta para la P –dijo Estrella–. Pepita es la persona más buena que conozco. Pimienta también es bueno y siempre me hace reír.

Como el nombre de Pimienta es Félix, doña Beatriz lo puso en la F. Luego puso amable y bueno en la A y la B.

–Les voy a contar acerca de dos amigos que representan la U –dijo doña Beatriz, y puso unidos en el alfabeto. Después puso los nombres de David y Jonatán.

Terminaron de llenar el alfabeto con palabras y nombres y la buena vecina les contó la historia.

El secreto del pastorcito David

En el palacio había un grave problema. El rey, Saúl, estaba atormentado por un espíritu malo, que le causaba mucho daño. Sus siervos le aconsejaron que buscara a alguien que toque el arpa, para que la música lo calme.

Fue así que David, el pastorcito músico y cantor, llegó al palacio. David, además, era un guerrero valiente.

El joven David era humilde; amaba a Dios sobre todas las cosas. ¡Y tenía un secreto! Dios lo había escogido para que sea el próximo rey.

El profeta Samuel había ido a su casa a ungirlo con aceite, como era costumbre; pero él no se puso orgulloso sino que siguió su vida de pastor de ovejas, hasta que el rey lo llamó al palacio.

Al rey le agradó tanto David que lo hizo su escudero. David estaba siempre a su lado y le ayudaba a llevar las armas. Y siempre que el espíritu malo atacaba al rey, David tocaba el arpa y Saúl se sentía mejor.

La amistad del príncipe y el pastor

David ya no volvió a su casa, sino que estuvo en el palacio. Entonces el príncipe Jonatán se hizo muy amigo de él. Jonatán llegó a amar a David como a sí mismo y le juró que serían amigos para siempre. Para mostrarle cuánto lo quería, Jonatán le dio a David su ropa de príncipe, su arco y su espada, y también su cinturón.

Como David era un guerrero valiente, Saúl lo enviaba a la guerra contra los enemigos filisteos. David siempre salía victorioso. Así que Saúl lo puso como jefe de sus soldados. Pero pasó algo que llenó al rey Saúl de envidia.

David se convierte en héroe

En una de las batallas, David mató al gigante Goliat, que había amenazado al ejército de Saúl.

Cuando los soldados regresaron de la batalla, y las mujeres salieron a recibir al rey con danzas, el rey se enojó mucho. ¿Por qué? Porque cantaban:

«Saúl mató a mil soldados; pero David, a diez mil.»

¡Ahora sólo falta que me quite el trono! pensaba Saúl. Él no sabía el secreto de David; pero tú lo sabes. No era David que le iba a quitar el trono. Dios había decidido poner otro rey, porque Saúl lo había desobedecido.

Saúl se puso como loco dentro del palacio. No soportaba que David fuera el héroe. ¡Y le tenía miedo! Eso, porque se daba cuenta de que Dios ayudaba a David.

David no reveló su secreto, sino que seguía como siervo de Saúl y tocaba el arpa. Un día, Saúl le arrojó una lanza para clavarlo a la pared; pero David escapó.

Saúl buscó muchas formas de destruir a David; pero era imposible, porque Dios lo protegía. Lo llegó a odiar tanto que se convirtió en su enemigo de toda la vida.

Dos amigos unidos

«En todo tiempo ama el amigo, y es como un hermano en tiempo de angustia.»

Saúl no sabía que su hijo Jonatán había hecho un pacto de amistad con David. Le ordenó a él y a sus siervos que lo mataran. Pero Jonatán se opuso.

–Papá, no le hagas daño –dijo–. David no te ha hecho nada malo. Él arriesgó su vida cuando peleó contra Goliat y lo mató. David es mi mejor amigo.

Jonatán le avisó a su amigo del peligro que corría. David tuvo que escapar de Saúl hasta que se cumplió el secreto y llegó a ser rey. Pero Jonatán cumplió su pacto de amistad, porque los amigos son unidos en las buenas y en las malas.

¡Siempre unidos!

MIS PERLITAS

En Mis Perltas hay actividades, láminas y multimedia para esta historia.

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