Un cimiento firme para tu vida

Los niños del Club aprendieron que la fragancia es como el perfume agradable de una flor. Lo opuesto a fragancia es el feo y desagradable olor a zorrillo.

–Cuando nos portamos mal con alguien olemos a zorrillo –dijo Estrella–. No quiero oler a zorrillo.

–Tú siempre hueles a perfume –le dijo Pepita–. Me gusta que eres buena y sonríes a todos.

–Papá dice que tengo el cromosoma del amor –dijo Estrella–. Me gusta ese cromosoma.

–¿Qué es un cromosoma? –preguntó Pimienta, el niño que siempre quiere saber todas las cosas.

Doña Beatriz miró cariñosamnte a Pimienta y le dio una sencilla explicación.

–El cuerpo humano está compuesto de muchísimas células y cada una tiene sus características. En las células hay cromosomas que definen cosas, como si serás hombre o mujer, y también algunos de los rasgos físicos.

–Yo tengo el cromosoma del amor –repitió Estrella.

–Sí, Estrella –dijo doña Beatriz–. Hay 46 cromosomas; pero tú tienes uno más. Eso te hace una niña alegre y amorosa.

–¿Por qué yo no tengo ese cromosoma? –dijo Pimienta.

–La siguiente semana vamos a hablar del amor –le respondió la buena vecina–. Tú y tu amigo Sal pueden investigar acerca de los cromosomas. Traigan un informe. Pero hoy vamos a hablar de casas, de dos casas y dos contructores.

Pimienta se sintió importante. No sabía cómo iba a investigar sobre cromosomas; pero estaba seguro de que Sal le ayudaría. Nunca había tenido un amigo tan bueno como Sal.

La enseñanza de Jesús

Imagina que tu vida es una casa. ¿Cómo quisieras que sea esa casa? Seguramente te gustaría que la casa de tu vida sea fuerte y que tenga un fundamento sólido, para que cuando haya vientos y tempestades esté firme.

Jesús enseñó acerca de dos hombres, uno prudente y otro insensato. Cada uno construyó su casa.

Casa con fundamento firme      Casa sin fundamento firme

La casa del hombre prudente

«El que viene a mí y escucha mis enseñanzas y las obedece es como el hombre prudente que construyó su casa sobre la roca», dijo Jesús.

Muy profundo, debajo de la superficie de la tierra, hay roca sólida, llamada roca madre. El hombre prudente hizo un hoyo profundo, hasta encontrar esa roca, y allí puso las bases. Sobre la roca madre construyó un cimiento firme para su casa.

Cuando vino una inundación, con tormenta y vientos fuertes, el torrente de agua golpeó contra la casa pero no pudo ni siquiera hacerla tambalear, porque estaba construida sobre piedra firme.

La casa del hombre insensato

«Quienes escuchan lo que enseño y no me obedecen son como el hombre insensato que construyó su casa sobre la arena, sobre terreno blando y sin cimientos», dijo Jesús.

Al hombre insensato no le importó cavar un hoyo profundo para poner las bases de su casa sobre la roca madre. Este hombre construyó su casa sin fundamento.

Las dos casas eran bonitas; ambas se veían fuertes. Los dos hombres estaban contentos por el trabajo que habían hecho de construir cada uno su casa.

Pero cuando vino la corriente de agua, cuando el viento sopló con fuerza, cuando hubo inundación, ¿qué crees que pasó con la casa del hombre insensato? ¡La casa se derrumbó y quedó totalmente destruida!

«¿Por qué no me obedecen?»

Multitudes seguían a Jesús cuando estaba en la tierra. Si tú hubieras estado allí seguramente habrías corrido a su lado, te habrías sentado lo más cerca posible de Él para escuchar sus enseñanzas. A la hora del almuerzo quizá hubieras compartido con Jesús tu fiambre, ¿no crees?

Un día, en medio de su enseñanza, Jesús miró fijamente a la gente y preguntó: «¿Por qué me llaman “Señor, Señor”, y no hacen lo que les digo?» Luego les puso el ejemplo de los dos hombres constructores.

Un hombre escuchó las enseñanzas de Jesús y las obedeció. El otro hombre también escuchó las enseñanzas de Jesús; pero a él no le importó obedecerlas.

Una base firme para tu vida

Para que la casa de tu vida sea fuerte y soporte los contratiempos y las tormentas, necesitas una base sólida. Mira las dos casas del dibujo. ¿En cuál quisieras estar?

Aprende las enseñanzas de Jesús, obedece lo que te dice en su Palabra, y tu vida tendrá un cimiento firme. Jesús es el mejor fundamento para tu vida.

Edifica tu vida sobre Jesús y sus enseñanzas.

MIS PERLITAS

En Mis Perlitas está todo el material para esta historia.

Los dos constructores y las dos casas

El hombre prudente cavó profundo para poner
un fundamento firme

Su casa soportó la tormenta

La casa estuvo firme después de la inundación

El hombre insensato en medio de la tormenta

Su casa fue destruida porque no puso fundamento

Edifica tu vida sobre Jesús y sus enseñanzas
y tendrás un cimiento firme.

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