Fanny, una ciega agradecida

Cierra los ojos e imagina cómo sería vivir así. Imagina que nunca hubieras visto la luz del sol, las maravillas de la naturaleza, los rostros de tu familia, ni siquiera tu propio rostro. ¿Cómo crees que sería eso?

¿Has visto alguna vez a un ciego? Los ciegos suelen caminar con una vara blanca para sentir lo que hay en su camino y para que la gente sepa que allí va un ciego.

Durante todos los tiempos ha habido ciegos. Dios ha puesto una advertencia en su Palabra de que no pongamos tropiezo a los ciegos; más bien, debemos ayudarles.

 

Fanny Crosby, poeta ciega que escribió 8.000 himnos.

JESÚS Y LOS CIEGOS

Cuando Jesús estuvo en la tierra sanó a muchos ciegos. Una vez Él escupió en los ojos de un ciego para sanarlo; otra vez hizo barro para untar los ojos de un ciego. «Ve a lavarte en el estanque de Siloé», le dijo.

¿Qué crees que pasó? El ciego fue a lavarse y, por primera vez en su vida, pudo ver. ¡Qué maravilla!

Si fueras ciego, ¿quisieras recibir la vista? Uno de los ciegos sanados por Jesús se llamaba Bartimeo. Cuando él clamó por ayuda, Jesús le preguntó: «¿Qué quieres que haga por ti?»

El ciego dijo: «Quiero ver.» ¡Y recibió la vista!

LA CIEGA FANNY CROSBY

Hace muchos años, una bebé llamada Fanny quedó ciega. Fanny vivió 94 años sin ver nada. Nunca vio a sus padres. Tampoco vio a sus amigas, y muchas veces no podía hacer lo que ellas hacían. Pero decidió algo importante, que aunque no pudiera ver, sería feliz y estaría agradecida en todo.

Fanny aprendió a leer y escribir en Braille, el alfabeto de los ciegos. Cada letra es un conjunto de puntitos. En vez de leer con la vista, los ciegos «leen» con los dedos.

Durante toda su vida Fanny escribió poesías y canciones. Esas canciones eran alabanzas a Dios, que se llaman himnos. ¿Puedes creer que escribió 8.000 himnos?

LA PRIMERA POESÍA DE FANNY

A los ocho años de edad Fanny escribió su primera poesía, que es toda una expresión de alegría. Esto escribió:

Soy una persona muy feliz aunque no puedo ver.
Me he propuesto que en este mundo satisfecha voy a ser.
¡Cuántas bendiciones tengo, que otros no pueden tener!
No voy a llorar y suspirar por ser ciega. ¡No, no lo voy a hacer!

LA ABUELA DE FANNY

Fanny quería mucho a su abuela, que le describía todas las cosas hermosas que ella no podía ver: el amanecer y la puesta del sol, las estrellas, las nubes… Y le contaba de los pajaritos y sus costumbres. Mientras Fanny tocaba y olía las flores, su abuela describía la forma y el color de cada una. Junto al arroyo recogían violetas.

Lo mejor de todo era que su abuela le enseñaba las hermosas historias de la Biblia.

En las noches la abuela le contaba a Fanny acerca de Dios, el Padre celestial, que mandó a su Hijo Jesucristo a este mundo para que sea nuestro Salvador. Fanny amaba su Biblia más que cualquier otro libro y a temprana edad aceptó a Cristo como su Salvador.

ESCUELA DE CIEGOS

Cuando Fanny tenía quince años de edad pudo ir a una escuela especial para ciegos. Allí aprendió a hacer muchas cosas que le ayudaron. Con el tiempo llegó a ser maestra.

Fanny era ciega, pero tal vez ella veía más que tú y yo que tenemos dos ojos. Ella veía las maravillas de Dios y escribía poesías sobre esto. Cuando comenzó a escribir himnos, dijo: «He encontrado el trabajo que Dios tiene para mí. Soy la persona más feliz del mundo.»

SIRVIÓ A DIOS CON GOZO

Fanny vivió 94 años. ¿Cómo pasó ella todos esos años de ceguera?  Fanny sirvió con gozo al Señor Jesús. Todos sus himnos expresan alegría y gratitud. Muchas veces decía: «Pudo haber sido peor. ¿Cómo podría haber llevado una vida útil si no hubiera sido ciega? Mi corazón está lleno de gratitud hacia Jesús.» ¡Qué buen ejemplo!

Trata siempre a los ciegos con respeto y amabilidad.

 

En MIS PERLITAS hay lindo material relacionado con esta historia.