La ofrenda de Tito

En el pueblo donde vivía Tito había gran gozo. Después de varios años de sequía habían tenido una buena cosecha. Chicos y grandes estaban muy contentos.

Dios había escuchado sus oraciones y les había enviado lluvia. «Dedicaremos un día para dar gracias a Dios por la buena cosecha», dijo el pastor de la iglesia evangélica del pueblo.

¿QUÉ DARÍA TITO?

Todos estaban de acuerdo. Cada uno traería una ofrenda a Dios. Tito amaba al Señor y quería dar su ofrenda; pero era huérfano y no tenía nada que dar. Se sintió un poco triste.

Llegó el día en que darían la ofrenda de agradecimiento. Todos estaban contentos y alababan al Señor. Algunos cantaban, otros recitaban lindas poesías.

UNA INMENSA CANASTA

Cuatro hermanos de la iglesia sostenían una canasta grande en la que cada uno ponía su ofrenda. Algunos daban dinero, otros daban frutas y verduras: plátanos, naranjas, papayas, zanahorias.

Tito miraba la canasta y se preguntaba: «¿Qué puedo dar?» Lo único que tenía era su camisa y sus pantalones.

La canasta se iba acercando más y el corazón de Tito latía con rapidez. ¡Todos daban algo!

TITO SE DIO A SÍ MISMO

Cuando la canasta llegó adonde estaba Tito, tuvo una genial. ¡Zaz! Dio un salto, y se metió en la canasta. Era la única solución para él.

«Yo me doy a mí mismo –dijo Tito, con una sonrisa de oreje a oreja–. No tengo otra cosa que dar.»

Los hermanos que llevaban la canasta la bajaron al piso y se secaron unas lágrimas que sea asomaron en sus ojos.

¡El muchacho que no tenía nada lo había dado todo!

niño en la canasta co

OTRO TITO

En la Biblia leemos de un siervo de Dios llamado Tito, que era colaborador del apóstol Pablo. Una vez Pablo le dio un encargo muy especial. Tito debía llevar una ofrenda a los hermanos necesitados en Jerusalén.

Los primeros en dar la ofrenda fueron los hermanos de las iglesias en Macedonia. Ellos eran pobres; pero eso no les impidió dar ofrendas. ¿Sabías que ellos rogaron a Pablo que les diera el privilegio de colaborar con ofrendas? Sí, es un privilegio ofrendar para la obra de Dios y para los que padecen necesidad.

Los hermanos de las iglesias en Macedonia se dieron primeramente al Señor. Aunque eran muy pobres, desbordaron en alegría, y abundaron en rica generosidad. Pablo dice que dieron más de lo que podían.

Lo primero que tenemos que hacer es entregarnos al Señor. El Tito de nuestra historia no sabía qué dar en la ofrenda, y se dio a sí mismo.

¿Quieres tú darte a ti mismo al Señor?

Poster Tito

Para imprimir: 294 La ofrenda de Tito color

Para colorear: 294 La ofrenda

 

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