Salvado del peligro

Había una vez un rey que tenía miedo de un niño. Tanto miedo tenía que mandó matar a todos los niñitos en la ciudad de Belén. ¿Quién será? Lee la historia y verás…

Cuando Dios envió a su hijo a la tierra, nació como un bebé en el hogar de José y María. ¡Qué contentos estaban ellos de poder cuidar a Jesús, el Hijo de Dios! María bañaba al niño Jesús, le daba su comida, y lo acostaba en su cuna. José trabajaba con la sierra y el martillo en la carpintería.

EN EL PALACIO DEL REY

Un tiempo después de haber nacido el Hijo de Dios, sucedió algo en el palacio del rey Herodes. José y María no lo sabían, pero Dios sí.

–Ha nacido un nuevo rey –dijo Herodes, muy enojado–.
Si él cree que va a ser rey en mi lugar, no lo voy a permitir. ¡Yo soy el único rey!

Entonces el rey decidió matar a todos los niños menores de dos años para que muera ese rey.

LA VISITA DE UN ÁNGEL

Mientras José dormía, un ángel del Señor se le apareció en sueños, y dijo:

–Despierta, José. El rey Herodes quiere matar al niño
Jesús. Tienes que llevarlo a un lugar donde esté seguro.

José se levantó al momento y despertó a María.

–Levántate pronto, María –le dijo–. Tenemos que viajar.

María abrió los ojos muy sorprendida, y José le contó lo que el Señor le había dicho.

Rápidamente se vistieron y prepararon las cosas para el viaje. María juntó la ropa y otras cosas que tendría que llevar. Luego vistió al niño Jesús, que todavía dormía, y lo envolvió en una manta.

José reunió sus herramientas de carpintería y puso todo sobre el burrito que tenían. También ayudó a María a subir. Ella llevaba a Jesús en sus brazos.

HUIDA A MEDIANOCHE

José tomó las riendas del burro y lo guió por las desiertas calles del pueblo. Solamente la luna y las estrellas los vieron salir. Ni siquiera se despidieron de sus amigos.

José quería salvar al niño Jesús antes que sea tarde. Cuando salió el sol ya estaban lejos de su casa.

El viaje que tenían que hacer era muy largo. Iba a demorar muchos días, porque tenían que ir hasta Egipto. De vez en cuando descansaron bajo la sombra de algún árbol.

José y María seguían su camino, seguros de que Dios estaba cuidando al niño. No iba a permitir que el rey Herodes le hiciera daño.

UN HOGAR EN EGIPTO

Al fin llegaron a Egipto. Era una nueva tierra para ellos y no conocían a nadie. Allí tuvieron que preparar un nuevo hogar.

Seguramente José hizo una mesa, sillas, una cama, y otras cosas que se necesitaban en la casa. Estaban contentos al ver que Jesús estaba lejos del peligro.

Cuando el rey Herodes murió, el ángel del Señor volvió a hablar con José. Le dijo que ya podía regresar a su tierra. Nadie haría daño al niño. ¡Qué contento se puso José!

REGRESO A NAZARET

María también se alegró al oír la noticia. Al fin podían volver a Nazaret, donde habían vivido antes que naciera Jesús. Contentos prepararon el viaje de regreso.

Se despidieron de todos sus nuevos amigos y volvieron a su país. Dios les había ayudado a cuidar al niño Jesús, salvándolo del peligro.

DIOS CUIDA DE TI

Puedes confiar en que Dios cuida de ti. El Salmo 121 habla de la protección de Dios. El título del salmo es «Cántico de los peregrinos». Memoriza este salmo y recítalo a menudo para recordar que Dios te cuida.

¿Por qué no recitarlo antes de ir a la escuela? Cuando salgas de viaje, proclama con este salmo que Dios te cuida en el hogar y también en el camino.

salmo 121_5

Historia escrita por Verónica Toro

Para imprimir la historia:  256 Salvado del peligro color

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