Eva y el ratoncito Pipo

Pipo estaba sentado detrás de la cocina limpiándose la boca. Se sentía tranquilo porque cerca de allí había un huequito por donde podía meterse rápidamente y llegar adonde estaba su mamá. ¡Cuántos peligros había para un ratoncito!

GATOS Y QUESO

Pipo temblaba al pensar en todas las historias que le habían contado acerca de los gatos, chicos y grandes, a quienes les gustaba comer ratones.

Debajo de la mesa había un pedacito de queso y Pipo lo vio. Se le hizo agua la boca al verlo. Pero tenía que cuidarse al ir a tomar ese queso. Primero miró a la derecha y después a la izquierda. Como no había ningún «gigante» por allí corrió hacia el queso y comenzó a comerlo. ¡Qué rico estaba!

eva y el ratonv1 color

UNA NIÑA Y MUÑECOS

Sin pensarlo, después de un rato Pipo se metió en la sala; pero se asustó cuando vio allí a una niña. Como la niña no se movía, Pipo decidió quedarse.

La niña era Eva, que estaba de rodillas junto a una mesa con muchos muñequitos. A Pipo le parecieron muy raros. Como él era curioso, se acercó a la mesa para ver lo que hacía la niña.

–Pobre niñito Jesús –decía Eva–. Todo el año te tienen metido en una caja y sólo te sacan para la Navidad. Le diré a mamá que te deje estar con nosotros siempre.

Pipo se olvidó de la niña y empezó a corretear por la sala. De pronto, Eva gritó:

–¡Un ratón! Mamá, ¡ayúdame!

PIPO SE SALVÓ

El pobre Pipo echó a correr todo lo que podía. Antes de que la mamá de Eva llegara con la escoba, Pipo ya se había metido en el hueco. ¡Qué aventura! Felizmente se salvó; pero su mamá le dio una paliza por ser tan descuidado.

–¡Qué bueno que el ratoncito se escapó! –dijo Eva.

Después le dijo a su mamá que quería que el niño Jesús estuviera con ellos todos los días.

nacimiento color

JESÚS TODO EL AÑO

–¿Por qué sólo tenemos al niño Jesús en Navidad? –preguntó Eva.

–Hijita linda –contestó su mamá–. El nacimiento que armamos cada año es sólo un adorno. El muñequito no es el niño Jesús. Jesús ya no es niño. Sabes eso, ¿no es cierto?

–Sí, pero quiero tener a Jesús todos los días.

–Evita, el Señor Jesús quiere estar contigo todos los días. Puedes invitarlo a vivir en tu corazón. Así estará contigo siempre.

LA ORACIÓN DE EVA

El mismo día que Pipo se salvó de caer muerto bajo el palo de la escoba, Eva invitó a Jesús a entrar en su vida para que estuviera siempre con ella. No fue difícil. Se lo pidió en oración, hablándole como a un amigo:

«Señor Jesús, yo no quiero tenerte sólo como un muñeco en nuestros adornos de Navidad. Quiero que vivas en mi corazón todos los días.»

No sabemos qué pasó con Pipo. Como era travieso, seguramente tuvo otras aventuras. ¿Quién sabe? Tal vez se lo comió el gato. Lo que sí sabemos es que Eva está muy contenta. Aunque después de la Navidad guardaron al muñequito Jesús en una caja, el verdadero Jesús, Cristo el Señor y Rey, siempre está con ella, porque vive en su corazón.

¿Quieres tú tener a Jesús siempre contigo? Invítalo a entrar en tu vida, tal como hizo Eva.

«Hoy les ha nacido en la ciudad de David un Salvador,
que es Cristo el Señor.»
–Lucas 2:1

Para imprimir la historia: 209 Eva y el ratoncito color

Hoja para colorear: 209 Jesus nuestro Salvador

Póster: 209 Poster Nuestro Salvador

Hoja de actividad bíblica: 209 Nuestro Salvador

209 Poster Nuestro Salvador

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