UNA CARTA PARA JESÚS

Quiero contarte acerca del Conde Nicolás Zinzendorf, que vivió hace mucho tiempo, hace como trescientos años. Era dueño de muchas tierras y tenía un inmenso castillo. No le hacía falta nada.

LE ENSEÑARON ACERCA DE JESÚS

Nicolás tenía solamente seis semanas de nacido cuando murió su padre, un hombre que amaba al Señor Jesús. Antes de morir entregó a su pequeño hijo en las manos del amoroso Salvador.

Su madre y si abuela le leyeron la Biblia y le enseñaron acerca de Jesucristo.

¿Has leído acerca de Timoteo en la Biblia? A él también su madre y su abuela le enseñaron acerca de Jesús. Nuestro amiguito Nicolás vivía muy feliz en su castillo.

ESCRIBIÓ UNA CARTA

Un día Nicolás decidió escribir una carta al Señor Jesús. Cuando estaba lista la tiró por la ventana y el viento se la llevó lejos.

¿Qué crees que escribió Nicolás en su carta? Él sabía que el viento al fin iba a dejar la carta en el suelo, pero estaba seguro de que Jesús la leería. En su carta él entregó su vida a Jesús. No dudaba que Jesús era ahora su Salvador. ¡Qué feliz se sentía!

Nicolas

LE GUSTABAN LOS ANIMALES

A Nicolás le gustaban mucho los animales y los pájaros. Un día vio a dos palomas que estaban luchando en el río. Se sentó en un bote y remó hasta donde estaban las palomas. A pesar del miedo que sentía, logró rescatarlas.

UNA GRAN PREGUNTA

Cuando fue más grande estudió en la universidad. Después hizo un largo viaje para conocer las principales ciudades del mundo. Como ya dije, a él no le hacía falta el dinero. Podía viajar todo lo que quería.

En uno de sus viajes visitó una galería de arte y allí vio un cuadro del Señor Jesús con la corona de espinas sobre su cabeza. Debajo del cuadro estaba escrito:

TODO ESTO HICE POR TI.

¿QUÉ HAS HECHO TÚ POR MÍ?

El Conde Nicolás Zinzendorf pasó varias horas parado junto al cuadro. Pensó en todas sus riquezas y en Jesús que se había hecho pobre para venir a salvar a los pecadores.

Nicolás recordó la carta que le había escrito de niño. Sabía que Jesús lo había salvado, pero tuvo que reconocer que nunca había hecho nada para servir al Señor.

«Quiero hacer algo para servir a Jesús», dijo Nicolás.

MUCHOS CRISTIANOS ERAN PERSEGUIDOS

En aquel tiempo muchos cristianos eran perseguidos, y hasta los maltaban por su fe en Cristo. Así como sufrió el apóstol Pablo por predicar el evangelio, ellos sufrían.

Nicolás recibió en su castillo a los que sufrían por servir a Cristo. Ellos podían venir allí para orar y estudiar la Palabra de Dios. Algunas de esas personas sentían que Dios quería que vayan a otras tierras a predicar el evangelio. Entonces Nicolás les dio lo que necesitaban para que vayan a predicar el evangelio.

TÚ PUEDES SERVIR A JESÚS

Nicolás mandó una carta a Jesús para decir que quería entregarle su vida. No necesitas escribir una carta; basta que lo digas en oración a Jesús. Luego dedícate a servirle.

¿Sabías que hoy también hay muchas personas que sufren porque aman al Señor Jesús? Hay países donde los persiguen y los ponen en la cárcel. Tal vez alguien se ha burlado de ti porque eres evangélico.

Pide a Dios que ayude a los niños que sufren porque aman al Señor. Si tus amigos se burlan de ti porque amas a Cristo, pide a Dios que te ayude a tratarlos con amor.

Jesucristo dijo:
«Amen a sus enemigos y oren
por quienes los persiguen.»
Mateo 5:44, NVI

Para imprimir la historia y una hoja para colorear: Mis Perlitas

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