La muelita miedosa

Sara iba caminando alegremente por la calle. Por mirar al cielo, casi… casi… casi pisa algo. Bajó la vista y vio junto a sus pies algo muy raro. Era una muelita que estaba sentada en medio de la calle, llorando. Con todo cariño, Sara se inclinó hacia la muelita para preguntarle por qué lloraba.

–Ay, ay, mira mi cabeza –dijo la muela–. Me duele mucho.

Muelita color

UN HUECO PARA CURAR

Sara se fijó en la cabecita de la muela y vio un tremendo hueco. Parecía una gran mancha negra.

–No llores muelita –le dijo para consolarla–. No es para tanto. Puedes ir al dentista y él te la va a curar.

La muelita le tenía mucho miedo al dentista, y por eso no iba a hacerse curar.

LA MUELITA EMPEORA

Pasaron varios días y cierta tarde Sara volvió a encontrarse con la muelita. La pobrecita seguía llorando.

–¿Cómo estás ahora? –le preguntó Sara.

–Peor; mucho peor. ¡Ay, ay, me duele la cabeza!

–¿Cómo es posible? ¿No fuiste al dentista?

–No, no. Tengo mucho miedo al dentista. Prefiero soportar el dolor de cabeza. Espero mejorar algún día.

UN FIN TRISTE

Pero la muelita no mejoró. Cada día el hueco se fue haciendo más grande, más grande, y más grande.

Después de varios meses ya no quedaba casi nada de la muela. ¡La pobrecita se murió!

PEOR QUE DOLOR DE MUELA

No sé si has sentido alguna vez dolor en una muela. ¡Yo, sí! Es tan horrible que casi no se puede soportar. Cuando te duele la muela no puedes reír; solamente llorar. Apenas puedes comer. Lo mejor es ir al dentista. Él nos cura la muela, o la extrae. ¡Y se acaba el dolor!

Hay algo peor que tener dolor de muela. Es el dolor del corazón que ha pecado contra Dios.

LAS HERIDAS DEL CORAZÓN

Puedes ir al dentista para que te cure la muela; pero sólo Jesús puede curar las heridas de tu corazón. Esas heridas tienen un nombre que seguramente conoces; es PECADO.

No pienses que mañana serás más obediente, que mentirás menos, y que ya no pelearás. Cada día el pecado se hace más grande y más grave, de la misma manera que el hueco en una muela se hace más profundo cada día.

PIDE PERDÓN A JESÚS

Seguramente no quieres que tus pecados vayan aumentando, hasta que te causen peor dolor que el dolor de muelas. Pide a Jesús que quite el pecado de tu corazón. Él quiere perdonarte y hacerte un niño o una niña feliz.

VIVIR CON JESÚS ES LO MEJOR

Yo era una niña de seis años cuando entregué mi corazón y mi vida a Jesucristo. Han pasado muchos años desde ese día. Ahora soy mamá y abuela; pero nunca me he arrepentido de haber tomado esa decisión. ¡Vivir con Jesús es lo mejor!

Te deseo de todo corazón esa vida,

   Tía Margarita

Si confesamos nuestros pecados, Dios,
que es fiel y justo, nos los perdonará y limpiará de toda maldad.  –Juan 1:9, NVI

 Para imprimir: La muelita miedosa

Hoja para colorear: Sara y la muelita

Actividad: ¿Quién soy?

Muela Color

Títere: Muelita

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