Gurruchaneo, el gato aristócrata

Así como lo ves, elegante y feliz, Garruchaneo, el gato aristócrata, no siempre fue  noble sino tuvo un principio muy triste.

Teresa iba saltando calle abajo cuando lo vio. Era una bolita amarilla que maullaba con dolor, apenas audible: «miau, miau, miau».

QUEMADO CON ACEITE

¿Qué le había pasado al pobre gato? Alguien le había echado encima aceite caliente. Estaba quemado y adolorido. No tenía nada de aristócrata. ¿Qué quiere decir eso? Un aristócrata es alguien de una clase noble, una persona que sobresale entre las demás.

Teresa fue corriendo a su casa en busca de su padre. Necesitaba su ayuda para rescatar al gato.

–Papito lindo, hay un gato herido en la calle.

–¡Qué gato ni gato! –dijo el papá–. Estoy ocupado; tengo cosas que hacer.

Teresa no se dejó disuadir. Ella insistió:

–Papito, tienes que ayudar al gato; está llorando.

TERESA SALVÓ AL GATO

Y fue así que el papá de Teresa acompañó a su hija para ver al gato. Con sumo cuidado lo tomó en sus brazos y lo llevó a casa. Allí Teresa cuidó de la «bolita» amarilla, que poco a poco fue mejorando.

–Garruchaneo –dijo Teresa–. Te llamarás Garruchaneo. Eres un gato noble, muy especial.

Poco a poco el gato quemado fue recuperando las fuerzas. Se sanaron sus heridas y pudo empezar a jugar y correr como hacen los gatos. Llegó a ser el mejor amigo se Teresa. Se hicieron inseparables.

Gatito color

CÓMO ERA GARRUCHANEO

Garruchaneo tenía una cola larga y muy útil. El papá le dijo a Teresa que la cola es parte de la columna vertebral de un gato. El cuerpo es muy flexible y la cola le ayuda a mantener el equilibrio. Si Garruchaneo se caía, su cola se movía como un abanico y retorcía su cuerpo hasta quedar otra vez sobre sus cuatro patitas. Teresa se reía de buena gana al verlo.

Garruchaneo tenía diferentes maneras de comunicarse con Teresa. Cuando estaba contento, como casi siempre, ronroneaba. Cuando se enojaba o tenía miedo, siseaba y gruñía, movía la cola de un lado a otro, arqueaba la espalda, y su pelo se hinchaba. Cuando quería mostrar su amistad, levantaba la cola como un asta de bandera.

TERESA LO TRANSFORMÓ

¿Cómo Garruchaneo mostraba que Teresa era su amiga? Le daba golpecitos con la cabeza y frotaba su cuerpo contra el de ella. Entonces Teresa lo ​​rascaba detrás de las orejas.

Cuando Garrucha-neo sanó de sus heridas, Teresa le hizo las mejores ropas y lo vistió como a un rey, pero en lugar de una corona le dio un gran sombrero de paja. Así es como Garruchaneo llegó a ser un gato aristócrata.

ROPAS DE SALVACIÓN

¿Sabías que tú también eres aristócrata? Si amas al Señor Jesús y lo has recibido como tu Salvador, la Biblia dice que eres hijo del Rey. Dios te ha vestido con ropas de salvación. ¿Has visto a un novio en su traje de bodas o a una novia con sus joyas? Así somos cuando Dios nos salva y perdona.

Cuando estamos infectados por el pecado somos impuros y ante Dios nuestras obras son como trapos sucios. Pero Jesús nos viste con ropas de salvación.

Como Teresa vistió a Garruchaneo y lo hizo un gato aristócrata, Dios te da su salvación y te acepta como su hijo o su hija. ¡Eres un príncipe o una princesa!

¡Me llené de alegría en el SEÑOR mi Dios!

Pues él me vistió con ropas de salvación.

Isaías 61:10, NTV

 Para imprimir la historia: Garruchaneo, el gato aristócrata

Hoja para colorear: Garruchaneo

Hoja de actividad: Ropas de salvacion

El títetre Garruchaneo color

El títetre Garruchaneo para colorear

Garrucha Garruco x

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s