AMIGOS DE DIOS

Rolando estaba emocionado. Había aprendido algo en la iglesia que nunca se hubiera imaginado. El maestro había hablado de Abraham, que era amigo de Dios.

Rolando sintió un gran deseo de ser amigo de Dios y se preguntaba cómo.

Don Julián era un anciano muy querido por los niños del vecindario donde vivía Rolando. Cuando tenían cualquier duda sobre algo los muchachos iban a casa de don Julián para consultarlo.
Ahora Rolando quería consultar este tema con su amigo anciano.

–Don Julián, ¿es verdad que podemos ser amigos de Dios? –le preguntó Rolando a su vecino.

Para Rolando don Julián era un hombre muy inteligente. ¿Quién mejor que él podría darle la respuesta?

LA CONCORDANCIA

–¿Amigos de Dios? Buena pregunta, muchacho. Lo estudiaremos juntos.

¿Cómo estudiarían el tema? Don Julián tenía un libro llamado Concordancia. Muchas veces Rolando lo había visto buscar una palabra que quería encontrar en la Biblia. En la Concordancia estaban las referencias a lugares donde la palabra se encontraba en el texto bíblico.

Otra forma de buscar algo en la Biblia es ir a la Internet. El hermano mayor de Rolando sabe hacer eso. Pero don Julián no tiene computadora. Él está feliz con su Concordancia.

–Buscaremos la palabra amigo –dijo don Julián.

Y comenzaron desde el Génesis a buscar lo que dice la Biblia acerca de amigos. Por fin, en el libro de Santiago, encontraron lo que buscaban. Allí, en el capítulo 2 y el versículo 23, decía acerca de Abraham: «fue llamado amigo de Dios».

LO QUE ENSEÑÓ JESÚS

–¿Cómo puedo ser amigos de Dios? –preguntó Rolando.

Y nuevamente buscaron en la Concordancia. Allí encontraron referencias a lo que Jesús dijo sobre los amigos,

–Ustedes son mis amigos si hacen lo que yo les mando –leyó don Julián, y prosiguió–. ¡Eso es! ¿Queremos ser amigos de Dios? Hagamos lo que Jesús nos manda.

En la iglesia Rolando había aprendido muchas de las cosas que dijo Jesús.

–Vayamos a la pizarra –dijo don Julián.

Siempre que consultaban algo con el anciano, hacían anotaciones en una pizarra que él tenía junto a su escritorio. También había allí un armario con libros.

Don Julián tenía muchos libros, porque había guardado todos desde que era niño. Él siempre aconsejaba a los niños a que cuidaran sus libros, porque decía que los libros son como amigos. A juzgar por su armario, don Julián tenía muchos amigos.

AMAR A LOS ENEMIGOS

–Veamos, muchacho, ¿qué sabes de lo que dijo Jesús?

–Lo que menos me gusta es que debemos amar a nuestros enemigos –dijo Rolando–. Eso quiere decir que tengo que amar a Alfonso, ese muchacho que siempre me grita malas palabras.

–¿Has orado por él? –le preguntó don Julián–. Jesús dijo que oremos por los que nos maltratan. También dijo que debemos bendecir a los que nos maldicen.

Así, conversando, el anciano y el niño fueron haciendo la lista en la pizarra. Anotaron una cosa tras otra.

–Si tratamos a los demás, como queremos que ellos nos traten, seremos muy buenos amigos de Dios –dijo don Julián.

TRATAR BIEN A LOS DEMÁS

Rolando pasó toda la semana intentando hacer justamente eso, tratar a los demás como él quería que lo traten. Hasta saludó a Alfonso cuando éste le grito malas palabras.

Todos los días fue a casa de don Julián para ayudarle con los mandados o cualquier otra cosa. Barría el patio, daba de comer al perro, sacaba la basura. Y siempre don Julián lo saludaba con una sonrisa.

abuelo color

El domingo, en la clase bíblica, Rolando levantó la mano para pedir la palabra, y dijo:

–Profesor, yo sé cómo podemos ser amigos de Dios.

Muy feliz Rolando les explicó a sus compañeros lo que había aprendido en casa de don Julián al estudiar la Biblia, con la ayuda de una Concordancia.

–Somos amigos de Dios si hacemos lo que Jesús nos manda.

El profesor se sintió muy feliz porque su alumno había estudiado el tema de la lección durante le semana. Y, además de haber estudiado, había puesto en práctica la lección. Así que dejó a Rolando hacer la lista en la pizarra, de las cosas que debemos hacer si somos amigos de Dios.

¿Quieres ser amigo de Dios? Haz las cosas que Jesús manda.

Ustedes son mis amigos si hacen lo que yo les mando.
Juan 15:14, NVI

Para imprimir la historia: Amigos de Dios

Hoja para colorear: Rolando

Hoja de actividad; Lo que Jesús manda

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